
¡Dale una segunda vida a tu horno rotativo antiguo con lámparas infrarrojas personalizadas!
Seamos honestos: los hornos rotativos antiguos siguen siendo útiles, pero con el tiempo comienzan a dejar de funcionar adecuadamente. Notarás que el calor no llega de manera uniforme a todas las bandejas, o bien el tiempo necesario para hornear aumenta, ya que los elementos calefactores ya no tienen la misma potencia que antes.
No es necesario gastar mucho dinero en un aparato completamente nuevo. Por lo general, la solución más rápida es reemplazar los elementos calefactores por tubos infrarrojos personalizados que se adapten perfectamente al tamaño de tu horno.
Por qué los productos ya existentes suelen fallar
El problema es que no puedes simplemente tomar cualquier lámpara y esperar que funcione bien. Un horno rotativo necesita un equilibrio muy preciso entre vatios y voltaje para mantener una temperatura constante mientras la bandeja gira. Si la potencia es demasiado baja, tendrás que esperar mucho tiempo hasta que los alimentos estén listos. Si es demasiado alta, las bandejas se quemarán. Nosotros fabricamos estos tubos de acuerdo con tus necesidades eléctricas específicas. De esta manera, lograrás la temperatura deseada sin preocuparte por sobrecargar los circuitos del horno.
Los componentes internos
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque no se daña ni se agrieta cuando la temperatura varía. Además, si en tu cocina hay mucha grasa o sal en el aire, podemos aplicar recubrimientos especiales en los tubos. Esto ayuda a que el calor llegue realmente a los alimentos, en lugar de quedar bloqueado en la superficie. También utilizamos conectores estándar como R7s o SK15. Solo tienes que conectarlos y listo. No hay necesidad de modificar la estructura del horno.
Funcionamiento en la práctica
Es genial ver cómo un horno antiguo vuelve a funcionar como si fuera nuevo. Obtienes un calor intenso y constante, sin tener que pasar por el dolor de cabeza de tener que reparar todo el equipo.
Un consejo: si decides aumentar la potencia de los elementos calefactores, asegúrate de verificar el sistema de ventilación. Los tubos de alta potencia generan mucho calor localizado. Asegúrate de que las rejillas de refrigeración puedan manejar esa cantidad de calor, para que la placa de control no se sobrecaliente.