
En una línea de moldeo por soplado, el horno para preformas se encuentra justo en el lugar donde el consumo de energía y los tiempos de funcionamiento afectan negativamente el proceso productivo. Si el perfil de calentamiento no es adecuado, se producen problemas como deformaciones en las botellas, orificios y defectos en su estructura. Con las máquinas Husky, la configuración original con halógenos o cuarzo puede convertirse en una fuente de gastos innecesarios en electricidad, además de causar problemas relacionados con los repuestos.
En qué nos enfocamos desde el punto de vista técnico
Cuando renovamos un horno para preformas Husky, utilizamos emisores de infrarrojos y una estrategia de control en bucle cerrado. Elegimos cuarzo de onda corta, ajustado a la curva de absorción del PET, lo que permite una respuesta rápida y un rendimiento estable. Cada módulo se instala dentro del túnel del horno y se fija a los soportes existentes, manteniendo así la geometría de calentamiento original del equipo. Las lámparas utilizan conectores R7 estándar y funcionan con la misma tensión que las originales, por lo que los trabajos de reemplazo son mínimos. El control se realiza mediante un controlador PID que registra la temperatura de la superficie de la preforma y ajusta la potencia en tiempo real, manteniendo así una curva de calentamiento constante.
Por qué funciona bien en las líneas Husky
Los beneficios se reflejan en el consumo de energía y en la cantidad de desperdicios. El consumo de energía disminuye porque los emisores se calientan solo cuando es necesario, y la configuración del reflector concentra el calor en los lugares donde realmente es necesario: en la parte superior y en el cuerpo de la preforma. Las fluctuaciones de temperatura entre las cavidades también disminuyen, lo que significa menos desperdicios y un tiempo de ciclo más estable. Además, la frecuencia de reemplazo de los emisores también disminuye: estos pueden soportar ciclos térmicos intensos, y su diseño modular permite un reemplazo rápido, en cuestión de minutos, no horas. En la práctica, las plantas suelen lograr un ahorro de energía del orden del 10%, además de reducir las interrupciones no planificadas en el funcionamiento del horno.
Detalles prácticos a tener en cuenta
La instalación es sencilla, pero es necesario ajustar la longitud de las lámparas y la distancia focal según el modelo específico del horno Husky. Se necesita tiempo para ajustar la curva de potencia y los parámetros de emisión, dependiendo del espesor de la pared de la preforma y de su color. Además, el calentamiento por infrarrojos funciona mejor cuando el interior del horno está limpio y reflectante; la acumulación de suciedad reduce la eficiencia y aumenta el consumo de energía.